Vivo Dito: Performances de Argentina
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RECOLECCIÓN EN EL SALAR: CITA EN JARUMA

Recolección en el Salar: cita en Jaruma
AUTOR: Teresa Pereda
PAÍS: Bolivia
ESPACIO: Apacheta de la Familia Quispe
FECHA: 03 de Enero de 2008

Durante sucesivas mañanas T.P. realiza acciones performáticas en los alrededores del Salar de Uyuni, en la Alta Puna boliviana, junto con un grupo de Aymaras.
Hubo tres momentos:
Trenzado: T.P. trenza hebras de lana para armar el ovillo. Ofrenda y sacrificio: La performance culmina el 20 de enero durante la ceremonia de floreamiento de las llamas en la casa de la familia Quispe (se señala las llamas con lanas de colores) T.P. es invitada por Erasmo y Eduardo Quispe, los “principales” del grupo, a concurrir integrando el ovillo y las cuatro tierras (procedentes de la Argentina). Se arman las ofrendas y todos los participantes entregan, por turno, un puñado de tierra a T.P.
Una llama macho blanca es sacrificada, se riega con sangre caliente el suelo, el corazón es extraído para la “lectura” del devenir. Se challa con hojas de coca y cerveza. Floreo: se floreó en el corral a cada llama. El gran ovillo también recibe lanas que le amarran las personas allí congregadas.
NOTA: Las performances Recolección en el bosque: cita en Yatana (Bienal del Fin del Mundo, Ushuaia) y Recolección en el salar: cita en Jaruma (Salar de Uyuni, Bolivia) integran el comienzo del proyecto "Recolecciones: citas por Sudamérica" obra performática que se extenderá a los países que conforman el continente sudamericano.

REFLEXIONES

Se trata de una obra que establece una consonancia con los ciclos de la naturaleza y con los habitantes del gran salar. El punto de partida es una tradición ancestral que acontece en el mes de enero en la Alta Puna, cuando se señalan las llamas con lanas de colores. De esta forma cada animal florea el campo y ”ofrenda a la pachita” por el pasto que consume. Las acciones de trenzar y florear un ovillo de lana y de recoger y restituir tierra apelan a una reflexión acerca del cuidado de la tierra y del hombre, proponen sumar y conciliar diversidades; convocan a re-crear sentimientos de comunidad, identidad colectiva y destino común. La reiteración y persistencia del una acción cíclica supera la línealidad del tiempo y ciñe el abrazo de dos: hombre y paisaje.