Vivo Dito: Performances de Argentina
ARCHIVO

CONSPIRACIÓN

AUTOR: Macedonio Fernández
PARTICIPANTES: Isnardi (indisciplina del trabajo)
Morgan (ejecutividad)
Reibel (benevolencia y liberalidad intelectual)
PAÍS: Argentina
CIUDAD: Buenos Aires
ESPACIO: Confitería del Molino
FECHA: 05 de Abril de 1920

Primera reunión de conspiradores. La etapa inicial del complot que se pone en marcha consiste en la confección de una lista de 100 (cien) individuos que hayan ofrecido ya su apoyo a la candidatura presidencial de Macedonio para las elecciones de 1922. Con el apoyo de gente como Jorge Luis Borges el número de apalabrados llegaría a trescientos a fin de mes. Con que cada uno de ellos se esfuerce en obtener diez adhesiones en dos meses, serían tres mil para el 1° de julio de ese mismo año. Se trataba de una campaña presidencial que anticipó las técnicas del márketing viral, basada, según las propias palabras del candidato, en el convencimiento de la existencia de trescientos mil sufragios sin compromiso ni orientación que esperan una idea.

REPERCUSIÓN

En mayo de 1920, con el fallecimiento de Elena de Obieta, mujer del candidato, la conspiración se detiene. Las elecciones presidenciales del 2 de abril de 1922 fueron cómodamente ganadas por el candidato oficialista, Marcelo Torcuato de Alvear, con 419.172 votos. Tanto Elena como el Presidente encontrarían su refugio como personajes en la literatura de Macedonio. Varias décadas después, el hijo del frustrado candidato, Adolfo de Obieta, convocó a un concurso de ucronías con la consigna "Macedonio presidente 1922 - 1928". De las maquinaciones de Macedonio y de su desplazamiento hacia el terreno de lo literario ha dado cuenta Jorge Luis Borges de la siguiente manera: "Lo más necesario -nos repetía- era la difusión del nombre. Colaborar en el suplemento de alguno de los grandes periódicos era fácil, pero la difusión lograda por ese medio corre el albur de ser tan trivial como Julio Dantas o los cigarrillos 43. Convenía insinuarse en la imaginación de la gente de un modo más sutil y enigmático. Macedonio optó por aprovechar su curioso nombre de pila; mi hermana y algunas amigas suyas escribían el nombre de Macedonio en tiras de papel o en tarjetas, que cuidadosamente olvidaban en las confiterías, o en los tranvías, en las veredas, en los zaguanes de las casas y en los cinematógrafos. Otra habilidad era congraciarse con las comunidades extranjeras; Macedonio, con una soñadora gravedad, nos refería que había dejado en el Club Alemán un volumen descabalado de Schopenhauer, con su firma y con anotaciones a lápiz. De esas maniobras más o menos imaginarias y cuya ejecución no había que apresurar, porque debíamos proceder con suma cautela, surgió el proyecto de una gran novela fantástica, situada en Buenos Aires, y que empezamos a escribir entre todos.

REFLEXIONES

El mecanismo de la fama le interesaba, no su obtención. (…) Muchas personas se proponen abrir una cigarrería y casi nadie ser presidente; de ese rasgo estadístico deducía que es más fácil llegar a presidente que a dueño de una cigarrería. Alguno de nosotros observó que también es lícito deducir que abrir una cigarrería es más difícil que llegar a la presidencia - Jorge Luis Borges.
Él mismo se postuló para presidente de esta sociedad, perfeccionó los métodos de seducción, pero los otros que ya eran 'sublimes', hijos de la Patria o de la Clase, lo miraron pasar - Germán García.
La despolitización y el descreimiento eran la resaca de una intensa experiencia democrática: la llegada al poder, en 1916, de la Unión Cívica Radical, tras un cuarto de siglo de arduas luchas populares contra el régimen conservador. El plan presidencial de Macedonio (…) no era tan descabellado como pudiera suponerse - Álvaro Abós.

INVESTIGADORES

Diego González